Los organismos internacionales prevén un
crecimiento demográfico que puede situar a la población mundial en los 7.000 millones de
habitantes en el año 2010. Esto significa que la necesidad de alimentos va a crecer de
forma espectacular y se hará necesario una sustancial mejora en el rendimiento de los
cultivos, mejora imposible sin el uso generalizado de productos fitosanitarios.
Se estima que la agricultura intensiva en la que se
emplean productos químicos protectores de las plantas, garantiza la conservación de unos
26 millones de kilómetros cuadrados de vida salvaje, que en caso contrario serían
destruidas para dedicarlas al cultivo.
Si se prescindiera del uso de fitosanitarios,
alrededor de un 70% de las cosechas se echarían a perder. No en vano, la Organización de
las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) considera que, aún con el uso de
fitosanitarios, las plagas son responsables en la actualidad de la pérdida del 10-30% de
las cosechas de los países industrializados. Los expertos van más allá al estimar que
el empleo de estos productos evita pérdidas por valor de más de 150 mil millones de
dólares, lo que equivale al 27% de la producción potencial.
Es importante señalar que el uso correcto de los
productos fitosanitarios no entraña peligro. El organismo
humano tiene capacidad para sintetizar cantidades muy por encima de las ingeridas, sin
efectos nocivos para la salud. Además, la utilización de los modernos medios de
producción agrícola, entre ellos los productos fitosanitarios, representa un elemento
fundamental para mantener el nivel de bienestar en los países desarrollados y conseguir
incrementar el de los países en desarrollo. La generalización del uso de productos
fitosanitarios ha supuesto en la agricultura una revolución equiparable a la que
representó en su día los antibióticos en la lucha contra las infecciones.
En España, por tratarse de un país en el que el
12% de la población activa trabaja en la agricultura, el uso de estos productos es de
vital importancia. Los tratamientos son imprescindibles para garantizar la cosecha y para
mantener y mejorar la calidad de vida de la población rural, ámbito en el que se ha
desarrollado en los últimos años una actividad exportadora de productos agrícolas nada
desdeñable.
Por otra parte, es fundamental mantener un nivel de
calidad y una producción agrícola asequible para competir en el mercado internacional.
Un sector altamente cualificado
Los integrantes de Fedisprove cumplen los
requisitos de profesionalidad que se exigen al sector y la mayor parte de las veces los
superan, empleando personal técnico especializado. Distribuyen productos registrados que
siguen las normas y procedimientos establecidos, garantía para el agricultor y el
consumidor de productos vegetales.
Los miembros de la Federación son responsables de
una gestión empresarial eficaz y de la cuenta de resultados de sus empresas, tanto
técnica como económicamente, lo que supone un esfuerzo adicional frente a la competencia
de otras organizaciones subvencionadas.
El uso y distribución de los fitosanitarios se
rige por una legislación extremadamente rigurosa. Cada producto nuevo se somete a prueba
durante un período superior a 10 años para evaluar sus posibles efectos en las plantas,
la salud humana y el medio ambiente. El desarrollo de un nuevo producto requiere una
inversión muy elevada, sólo comparable a realizada por la industria farmacéutica.
Esta investigación tiene su continuidad en la
correcta distribución y aplicación de los productos. En este sentido, las Asociaciones
que integran la Federación disponen de asesores técnicos con una formación permanente,
que los mantiene a la cabeza de las mejoras, legislación e innovaciones del sector.
Fedisprove defiende que el mercado de la sanidad vegetal debe sustentarse en la
profesionalidad de sus integrantes y por la calidad de sus productos, que sólo puede
lograrse mediante un empleo técnico adecuado de ellos, y de acuerdo con este criterio
actúan.
Apoyo al agricultor
Con el objeto de prestar un mejor servicio a los
agricultores y a todos los profesionales del campo que lo precisen, FEDISPROVE gestiona
cursos de mejora sectorial en solitario, o en colaboración con distintas organizaciones.
El colectivo de distribuidores de productos de protección vegetal para las cosechas,
aspira a mantener a sus empleados informados y los implica en la iniciativa con el objeto
de que adquieran conciencia de la necesidad de un amplio conocimiento de las nuevas
tecnologías, cada vez más indispensable para llevar a cabo un uso responsable de los
productos.
La Federación desarrolla diversas actividades de
formación: cursos para aplicadores, formación en transporte, ADR, cursos de producción
integrada y cualquier otra actividad que redunde en beneficio de sus asociados y de la
agricultura española.
Los distribuidores integrados en Fedisprove son
profesionales cercanos al agricultor, al que prestan su apoyo, buscando que todos los
agricultores posean la formación adecuada para llevar a cabo su actividad, con el
conocimiento de los productos de sanidad vegetal y de otras materias, como el transporte y
almacenamiento, que mejore su aportación a la sociedad.
FEDISPROVE gestiona cursos de mejora sectorial en
solitario o en colaboración con distintas organizaciones. Además, participa activamente
en la conservación del medio ambiente velando por la correcta utilización de los
productos que distribuyen.
Si bien los distribuidores no tienen una
responsabilidad legal con respecto al buen uso de los productos que distribuyen, sí
consideran que existe una obligación ética que los implica en tales actividades. En esta
línea de actuación, FEDISPROVE facilita al agricultor que lo solicita el análisis de
residuos, tanto en productos agrícolas como en suelo y aguas, por medio de acuerdos con
laboratorios especializados. Hay, por tanto, una relación en la que el agricultor confía
en ellos, les consulta los problemas relacionados con la fitosanidad y recibe respuestas a
los mismos. Fedisprove participa, pues, activamente en la conservación del medio
ambiente, velando por la correcta utilización de los productos y por una gestión
medioambiental sostenible de todo el proceso.
Controles y garantías
Tanto en códigos internacionales, como en el de la
FAO de 1985, denominado "Código de Conducta Internacional sobre la Distribución y
el Uso de Plaguicidas", como en la normativa más específica nacional y comunitaria,
se establecen normas de garantía de todo el proceso, desde la producción, hasta la
aplicación, pasando por la distribución y transporte de productos fitosanitarios, de
manera que estas actividades no comporten riesgos a los manipuladores, los consumidores, o
al medio ambiente. FEDISPROVE proporciona a sus asociados información actualizada sobre
la normativa de aplicación en el sector y mantiene con ellos encuentros para discutir el
alcance de estas normas en el caso de la distribución de productos de sanidad vegetal.
Desde FEDISPROVE, y con el apoyo de sus miembros
asociados, se entiende que la realización de controles por parte de la Administración
debe hacerse de forma habitual y generalizada, conscientes de que son la mejor garantía
de desarrollo para el sector y de seguridad para la población.
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