Madrid, 01/03/02.
José-Cruz Pérez Lapazarán
Diputado por Navarra. Presidente de
la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca del Congreso de los Diputados
Introducción
La política agraria común
Factores que influirán sobre la futura PAC
La Política Agraria Comunitaria
Los últimos
datos económicos para España
Dependencia de la agricultura española de la PAC
La ampliación hacia el este
Efectos de la ampliación
Documento de la integración armoniosa de los nuevos
estados miembros en la PAC
Resumen de las consecuencias del impacto
Buenos días.
Quisiera en primer lugar y antes de abordar el tema
que me ha sido encomendado comenzar esta intervención mostrando mi agradecimiento a
FEDISPROVE en la persona de su Ex-Presidente D. Jesús MAZARRO por la amable invitación
para participar en su III Asamblea General y desearle a la nueva Presidenta Carmen COSTA
éxitos en su gestión, este agradecimiento quisiera extenderlo a los miembros de su
Asociación en Navarra de donde soy Diputado. Ellos han contactado conmigo en especial,
Jesús SAGARDOY y Emilio LORENTE, y por lo tanto también les doy a ellos las gracias por
su invitación.
Por ultimo y en este turno de agradecimientos
quisiera desearles a todos Uds. que esta Asamblea les sea fructífera y que con mis
palabras pueda contribuir a un mejor conocimiento de la situación que en este momento se
vive en la U.E. y en España como consecuencia de la futura ampliación hacia los países
del este. Muchos de Uds. conocen perfectamente lo que les voy a contar, ya que veo muchas
caras conocidas, pero me limitaré a exponerles una situación tal como yo la percibo.
Centrándonos en el tema que me han indicado como
es la ampliación de la U.E. y de cómo es previsible que esta situación nos influya en
la agricultura, a la ganadería y al comercio de alimentos quisiera referirme, para
comenzar, no limitarme solo a la ampliación, sino ampliar a un marco mas general que es
en el que previsiblemente se va a encontrar la agricultura española del futuro y va a ser
afectada no solo por este hecho sino por otros factores que por si solos o solapándose
entre ellos van a condicionar el resultado final.
Espero que comprendan la dificultad de establecer
un panorama claro y nítido pues los acontecimientos pueden ir cambiando en función de
cambios políticos en los países de la U.E. o incluso de cambios económicos como
consecuencia de un ciclo de recesión o incluso como consecuencia de hechos en estos
momentos impredecibles e imprevisibles -recuerden un hecho como el del 11 de septiembre en
EEUU y como ha afectado a la economía mundial-.
LA POLÍTICA AGRARIA COMÚN.
Para comenzar quisiera hacerles unas breves
pinceladas sobre la Política Agraria Común para que con ellas se pueda apoyar lo que
considero importante de lo que les voy a indicar.
Decirles que esta se aplica desde el año 1.957.
Que se estableció por la necesidad "de
crearla entre todos los estados miembros". Por lo tanto fue el motor inicial de la
unidad europea.
Esta política ha servido como ejemplo en la
definición de otras políticas comunes.
Actualmente sigue siendo la política común por
excelencia como lo demuestra el hecho de consumir mas del 50% del presupuesto comunitario.
Desde 1.986 somos miembros de esta Unión siéndolo
de pleno derecho, por lo tanto la Política Agraria Comunitaria desde ese año es
referencia obligada y básica de toda la normativa agraria de España.
Desde nuestra integración y hasta el día de hoy
los niveles de ayuda comunitaria a la agricultura española han ido en aumento hasta
situarnos en ser el segundo país receptor de fondos del FEOGA-Garantía, únicamente
superados por Francia y delante de países como Italia o Alemania.
Este es un hecho muy a tener en cuenta que puede
resumir la fuerte dependencia de nuestra agricultura de los presupuestos comunitarios y
como en el caso de disminuir, como consecuencia de la ampliación, pudiera influir
negativamente. Pero existen otros
FACTORES QUE INFLUIRÁN SOBRE LA FUTURA PAC.
Factores que hay que tener en cuenta y son en los
que se tendrá que desenvolver y van a influir en la futura agricultura española y
también en la europea. Son todos de incertidumbre. Y todos ellos van a condicionar la
reforma de la PAC que fue incluida en la Agenda 2000, que como todos Uds. saben ha marcado
la senda de lo que debiera la política agraria del futuro en Europa y sobre todo la
financiación, ya no solo de la PAC sino también los costes de la ampliación y
preampliación hasta el año 2.006.
Cualquier decisión que se tome en la UE y afecte
al presupuesto hasta el año 2.006 va a condicionar los futuros presupuestos de la UE para
los próximos quince años y, ante situaciones poco controladas, las posiciones de los
países que más contribuyen a los gastos sean de cautela.
Ante la ampliación algo se intuye en cuanto al
futuro y es que unos países como España pueden pasar de ser receptores netos de fondos a
ser contribuyentes netos, y otros como Alemania o los países del norte pueden pasar de
ser contribuyentes netos a tener que pagar mas dinero del que en estos momentos están
pagando.
Centrándonos en los factores que pueden influir en
estos momentos sobre la agricultura europea y española se pueden enumerar y son las
siguientes:
1º.- En primer lugar la
ampliación de la U.E hacia el este. Este es tema que me trae aquí hoy e intentaré
extenderme un poco mas, pero hay otros.
2º.- En segundo lugar los
problemas presupuestarios que en estos momentos tiene la UE y que les he apuntado.
3º.- Y en tercer lugar los
compromisos y negociación que esta habiendo en torno a la OMC y las orientaciones que en
el comercio mundial se están produciendo como consecuencia de acuerdos habidos en el
pasado y los que se puedan producir en el futuro.
Yo añadiría un cuarto mas como son otras
negociaciones comerciales como pudiera ser el establecimiento en el Mediterráneo de una
zona de libre comercio establecido en la conferencia de Barcelona de hace dos años y que
dijo en términos generales que en diez años debiera establecerse una zona de estas
características.
Como es lógico esto también debe afectar a la
agricultura española del futuro.
Estos cuatro factores son sin lugar a dudas los que
van a condicionar la evolución futura de la agricultura tanto en España como en la U.E.
y en función del rumbo que tomen se podrá orientar la agricultura en diferentes
sentidos.
LA POLÍTICA AGRARIA COMUNITARIA.
Con respecto a la Política Agraria Común, que es
el elemento clave que dinamiza y vitaliza el proceso de reforma de la agricultura
española, quisiera comentar, como todos ustedes saben, que nos encontramos en este
momento en el marco de la Agenda 2000, que aunque profundiza en la reforma del 92, avanza
en la nueva filosofía y forma de entender el desarrollo de la agricultura comunitaria
que, sin abandonar los objetivos clásicos de incremento de la productividad y mejora de
la competitividad, configura un nuevo modelo de agricultura basado en la
multifuncionalidad, que implica la conjunción, equilibrada, de las tres funciones
básicas desempeñadas por la agricultura en el espacio europeo: la económica, la de
ordenación y ocupación del territorio y de conservación del medio ambiente y del
paisaje rural.
Los postulados establecidos por la Agenda 2000
están vigentes a día de hoy y siguen siendo válidos: consolidar la competitividad del
sector agrícola europeo en un mercado mundial que pretende reducir las subvenciones,
mantener rentas estables para los agricultores, establecer métodos de producción
respetuosos con el medio ambiente, ayudar a mantener un mundo rural vivo a través de la
diversificación de sus actividades y ganar la credibilidad de las actuaciones de la
Política Agraria Común.
Para España, motivado fundamentalmente por la
compensación de la bajada de precios mediante el incremento de ayudas, o por el aumento
de los rendimientos cerealistas y de las primas de vacuno, que son dos de los tres
primeros sectores receptores de ayudas, junto con el aceite de oliva, la Agenda 2000 ha
supuesto un incremento sustancial de los fondos recibidos del FEOGA-G respecto a años
anteriores.
LOS ÚLTIMOS DATOS ECONÓMICOS PARA ESPAÑA
La PAC ha contribuido a nivel global a estabilizar
la renta agraria de la Unión Europea y de España y de esta manera, a mejorar el objetivo
de la cohesión económica en la agricultura europea.
Fíjense de que manera. En 1980 las ayudas
representaban un promedio del 5 % de la renta agrícola europea, en 1990 representaba un
15 %, un 28,6 % en el año 1998 y, actualmente, un 34,5 %.
Antes de entrar a analizar estos datos, si me
gustase resaltar una cifra que pude sorprender. España, desde que ha ingresado en la UE
ha recibido del FEOGA-G aproximadamente 58.000 millones de euros (unos 9,8 billones de
pesetas) y 7.800 millones de euros (1,2 billones de pesetas) del FEOGA-O, lo que asciende
a un total aproximado de 65.800 millones de euros (11 billones de pesetas).
Estos son únicamente los recursos que ha obtenido
el sector agroalimentario de forma directa. Si tenemos en cuenta que el desarrollo del
medio rural no es sólo el desarrollo del sector agrario, sino que se desarrollan en él
otra serie de actividades que mantienen el medio rural vivo, y que estas acciones son
también apoyadas desde la UE como medidas para fomentar un desarrollo rural integrado,
entendido desde una perspectiva más amplia, son muchos más los recursos, nacionales y
comunitarios, que se destinan directa o indirectamente a la mejora de la calidad de
vida de los habitantes del medio rural.
La Renta Agraria recibida por los agricultores
españoles que expresa el "grado de dependencia" del presupuesto comunitario, en
el año 2001 pone de manifiesto que existen algunas Comunidades Autónomas con porcentajes
muy cercanos al 50 %. En concreto, en Castilla-La Mancha las ayudas del FEOGA-G
representan el 47,8 % de la Renta Agraria, en Aragón el 46,3 % y en Extremadura el 45,7
%. En cambio, existen algunas regiones que la cuantía de las ayudas no supera el 10 % de
la Renta Agraria. En este mismo año (2001), las de porcentaje más bajo son C. Valenciana
(7,4 %), Islas Baleares (8,2 %) y Murcia (8,8 %).
DEPENDENCIA DE LA AGRICULTURA ESPAÑOLA DE LA
PAC.
Los datos anteriores ponen de manifiesto que el
sector agrario español esta fuertemente apoyado y que en la actualidad tiene una fuerte
dependencia de la PAC. Una dependencia que expresa también su vulnerabilidad y que
refleja la necesidad de una decidida apuesta por la cohesión económica y por la
mejorando de la competitividad sobre la que será necesario también seguir trabajando.
A pesar de estos datos he de decirles en cuanto a
la PAC y a la A 2000 desde que fue aprobada en el año 1.999 los factores de incertidumbre
del pasado siguen estando presentes e incluso han aparecido otros nuevos, ligados
fundamentalmente a las crisis sanitarias, que ha afectado a la sensibilidad de los
consumidores y a la sociedad europea en general sobre el modelo de agricultura y
ganadería que la PAC introdujo.
Por tanto las perspectivas de evolución de la PAC
son siempre inciertas e inestables todo ello a pesar de los intentos de consolidación que
se produjeron con la aprobación de la Agenda 2.000. Los factores que entonces
condicionaron los acuerdos tomados en Berlín en el año 1.999 siguen estando presentes y
según como se orienten en el futuro, también presionaran a la PAC en uno u otro sentido.
En la medida en que se vayan despejando estas
incertidumbres será necesaria la modificación de la PAC, bien en un proceso continuo de
reforma o en el marco de las siguientes perspectivas financieras.
LA AMPLIACIÓN HACIA EL ESTE.
Centrándome en la ampliación hacia el este y sin
perder de vista el segundo factor apuntado, como es el de los problemas presupuestarios de
la U.E. y de la dependencia española de estos, puedo decirles que con independencia de la
absoluta prioridad política de la ampliación hacia los PECO; en los aspectos agrarios,
que es lo que nos importa, lo fundamental puede ser las consecuencias presupuestarias que
esta decisión puede generar en la financiación de la futura PAC.
Este es el elemento que puede acelerar o ralentizar
el ritmo.
De acuerdo con el calendario existente, ratificado
por el Consejo Europeo de Laeken, las negociaciones agrarias con el grupo de diez países
que están en la primera línea para entrar en la UE deberán estar terminadas en el año
2002 y la incorporación efectiva debiera realizarse en el año 2004. No es previsible que
en los aspectos puramente agrarios la incorporación origine un cambio drástico de
orientación de la PAC y esto interesa a España. Casi les diría que formaremos un grupo
en la defensa de una PAC que evolucione armónicamente.
Seis países llamados del "grupo de
Luxemburgo" (Chipre, República Checa, Estonia, Hungría, Polonia y Eslovenia) han
iniciado las negociaciones de entrada en junio del 2.000, otros tres llamados del
"grupo de Helsinki" (Letonia, Lituania y Eslovaquia) las han iniciado en junio
del 2.001 y Malta ha comenzado en él ultimo diciembre. Con el resto de los países no se
han iniciado negociaciones pero es previsible que en cualquier momento comiencen.
EFECTOS DE LA AMPLIACIÓN
De los efectos que previsiblemente se puedan
producir merece la pena destacar que la ampliación aumentará la heterogeneidad de la UE
y de sus agriculturas, pero también hay que reconocer que la integración de estos
países será muy compleja y planteará un desafío a todas las políticas de la Unión y
a su cohesión interna y, sin ningún genero de dudas, planteará un problema que hay que
resolver en cuanto a recursos financieros que habrá que poner a disposición de estos
países.
En cuanto al impacto que pueda tener la ampliación
va a depender en gran medida su éxito futuro y su más rápida o lenta armonización, de
la evolución económica de la actual UE, que a su vez va a depender del éxito de la
Unión Económica y Monetaria, también de la evolución económica de los propios países
candidatos, y también de factores externos como puedan ser la situación del contexto
internacional. En agricultura va a depender de la situación y evolución de los precios
mundiales de los productos agrarios y de la energía, también de la propia evolución de
la PAC y de las políticas estructurales de la UE y también como no de la Política
Exterior y de Seguridad Común.
Debido a la complejidad e incertidumbre que les
estoy comentando la UE ha establecido diferentes hipótesis de trabajo partiendo de una
primera incorporación más rápida de diez países, posponiendo el resto a una segunda.
De acuerdo con los modelos que se están
considerando, la incorporación de los PECO no alterará los límites establecidos en las
perspectivas financieras de Berlín incluida en la A-2000, si bien serán necesarios hacer
algunos ajustes presupuestarios para encajar el mayor número de países.
Por tanto, durante estas perspectivas financieras
no parece que debiera incidir en la necesidad de reformar la PAC de una manera muy
profunda para hacer posible la ampliación, si bien en las futuras perspectivas
financieras a partir del 2.006 serán necesarios realizar ajustes presupuestarios mayores
en función de las modificaciones y de las reformas que se tomen para la PAC del futuro.
Esta situación de futuros es la que viene generando mayor preocupación e introduce
cautelas.
En cuanto a la agricultura se puede decir que la UE
ampliada aumentará considerablemente su potencial agrícola y el mercado europeo de
productos primarios y trasformados aumentará en mas de 100 millones de consumidores, eso
si con un poder adquisitivo mas bajo que ira mejorando con el paso de los años.
La extensión de la PAC en su forma actual a los
países que se adhieran se tropezará con diferentes obstáculos. Dada la diferencia
existente de precios entre estos países candidatos -son más bajos entre el 40 y el 80%-
y los de la actual UE, que son bastante mas elevados, y a pesar del acercamiento que se
hubiera podido producir para el momento de la fecha de la ampliación, los precios de la
PAC, incluso introducidos de forma gradual, tenderían a estimular los excedentes de
producción especialmente en el sector ganadero, añadiéndose estos a los excedentes
previstos en la UE-15.
A esta situación excedentaria habría que añadir
las restricciones de la OMC en el ámbito de las exportaciones subvencionadas lo que
impedirá que la Unión, una vez ampliada, vendiera sus excedentes en los mercados de
terceros países. La ampliación de la PAC acarreará, además, un notable aumento de la
carga presupuestaria que llegaría a unos 11.000 millones de euros anuales, dos tercios de
los cuales serian imputables a los pagos directos a los agricultores y ganaderos.
En cuanto a datos estadísticos de la agricultura
de estos diez países habría que decir que ocupa un 22% de la población activa, es
decir, 25 millones de personas frente al 4,5% de la UE ó 6,8 millones de personas. La
agricultura supone aún un 5,1 del PIB de estos países frente a un 1,4% en la UE y la
alimentación representa el 33% de los gastos de las familias frente al 17% de la UE. Es
decir estamos ante un gran reto, cuantitativa y cualitativamente complicado.
Con la ampliación, la superficie de la Unión
aumentará en 60 millones de has, llegándose a un total de casi 200 millones de has. De
los 60 millones de has, dos tercios son tierras cultivables, lo que incrementa en un 55%
los 132 millones de has de que ya dispone la UE, pero con una calidad de tierra y unas
condiciones climáticas muy diversas. Las explotaciones de estos países tienen de termino
medio 7 has frente a 19 de la UE-15 y el salario medio al mes es de 350 euros frente a
1.200 de los agricultores en la UE.
A pesar del potencial agrario y de la importancia
del capital humano que trabaja en la agricultura, la mayoría de los PECOS se han
convertido en los últimos años en importadores netos de productos agrarios y
alimentarios. En muchos de estos países la UE se ha convertido en el principal proveedor
y todos menos Hungría han pasado a ser importadores netos.
España ha sabido estar en el comercio de estos
países teniendo una balanza positiva a nuestro favor, con una tasa positiva de cobertura.
Hemos importado en el año 2.000 por valor de 2.500 millones de euros y hemos exportado
por valor de 3.000 millones.
En el caso de aplicar la actual PAC a los diez
países de primera línea y en el caso de aplicar la retirada de tierras estos se
convertirían en importadores netos de cereales (aproximadamente 1 millón de ton) frente
a unos excedentes en la UE de 40 millones. Sin retirada de tierras se podría producir un
excedente de varios millones de ton.
En cuanto a oleaginosas en el caso de mantener la
capacidad de industrialización en los limites de los últimos años se producirían en
estos países un aumento de producción de 0,9 millones de ton frente a un déficit de la
UE de 16 millones de ton. En azúcar se producirían excedentes considerables en torno a
0,75 millones de ton frente a 3,5 de la UE.
En leche es previsible generar excedentes en estos
países en torno a 2 millones de ton a los que habría que añadir los 9,4 millones de la
UE.
En carne de vacuno hacia el año 2.005 se puede
producir unos excedentes de 435.000 toneladas que frente a las 500.000 de la UE.
En porcino es previsible excedentes en 252.000 ton
en el 2.005 frente a 0,7 en la UE.
En pollo les excedentes se mantendrían estables en
torno a 180.000 ton frente a 0,4 millón de ton en la UE.
También se producirían algunos desequilibrios en
algunas frutas y hortalizas. (A-2000)
En esta hipótesis de U-15 mas UE-10 se
producirían unos costes adicionales al FEOGA del orden de los 11.000 millones de euros ya
referidos anteriormente (7 mil pagos directos, 1,5 medidas de acompañamiento y 2,5
mercado -intervención y restitución- principalmente leche.
Estas cifras nos demuestran que la actividad
agraria constituye unos de los pilares básicos de la economía y la estructura social de
los futuros Estados miembros y presenta un escalón intermedio entra las agriculturas de
los países del norte y los del sur. Por ello, desde el inicio de las negociaciones de
adhesión, España ha considerado aliados a los países candidatos en la defensa del
actual modelo de Política Agraria Común que, a mi juicio, es el que más puede ayudar a
nuestro país.
La Unión Europea ha hecho recientemente una oferta
a estos países, contenida en un documento denominado
DOCUMENTO DE LA INTEGRACIÓN ARMONIOSA DE LOS
NUEVOS ESTADOS MIEMBROS EN LA PAC.
Que ha sido aprobado en enero pasado. Este
documento establece una serie de orientaciones para las negociaciones en materia de
agricultura para esos diez países, que a "grosso modo" establece:
1.- Pago de ayudas directas
(progresivas con el paso de los años)desde el inicio de la adhesión en el año 2004 con
una introducción gradual de las mismas en un período transitorio de 10 años. Para los
años 2004, 2005 y 2006, los pagos directos equivaldrán a un 25,30 y 35%, alcanzando el
100% en el año 2013.
2.- Refuerzo de la política de Desarrollo
Rural para hacer frente a los problemas estructurales de los países candidatos
donde aún existe un gran número de pequeñas explotaciones que pueden calificarse como
de semisubsistencia.
3.- Introducción de un sistema
simplificado para la gestión de los pagos directos.
4.- Acceso desde el primer momento de la
adhesión a medidas de mercado de la PAC, como la intervención en cereales.
La comunicación de la Comisión supone una buena
base para iniciar la discusión política que conduzca a la elaboración y ulterior
aprobación de la posición común en materia agraria ya que respeta el acervo comunitario
y también respeta los limites presupuestarios establecidos en las perspectivas
financieras y, además, no cuestiona el futuro de las políticas comunes lo que sin
duda beneficiara a España.
Es de destacar que en todo caso el proceso de
ampliación deberá ser independiente del proceso de reforma de la PAC y la posición
común deberá aprobarse antes de iniciar el debate sobre la reforma so pena de dilatar
notablemente la ampliación.
Este documento ha sido juzgado por los países
contribuyentes netos como Reino Unido, Alemania, Holanda, Austria, Suecia y en menor
medida Irlanda considerándolo como muy generoso y los países candidatos rechazan el
proyecto de la Comision. Considerando que no hay igualdad de condiciones y por lo tanto
decepción.
A lo largo de los próximos meses se reunirán
estos países y me imagino que plantearan iniciativas comunes que mejoren la primera
oferta. Aquí esta el debate de los próximos meses.
RESUMEN DE LAS CONSECUENCIAS DEL IMPACTO
A modo de resumen y como conclusión les diría que
con la ampliación es previsible que:
1.- se generen excedentes a medio
plazo como consecuencia de la ampliación del potencial productivo pero controlable con
las políticas de mercados existentes.
2.- que se pueden producir
tensiones presupuestarias para financiar la PAC pero que a mi juicio no son tan graves
como se pretenden hacer creer. Existen márgenes presupuestarios para la adhesión hasta
el año 2.006, tal como declaró Fischler en varias ocasiones.
3.- que se debe retrasar el debate
de la reforma de la PAC del futuro hasta que estos paises formen parte de la unión por lo
que la reforma se debiera producir con mas países sentados en la mesa de negociación,
Ante esta situación me gustaría realizar algunas
reflexiones:
1.- En lo que se refiere a la
política de mercados según los escenarios que se barajan se puede comprobar que la
adopción del acervo comunitario en su forma actual supondría el aumento de los
excedentes en la mayoría de los sectores de esos países, que se añadirían a los
desequilibrios de la UE.
Aunque en esta primera década del siglo XXI se
espera una evolución favorable de los mercados a nivel mundial, las diferencias de
precios entre la UE y el resto del mundo seguirá siendo importante para la mayoría de
los productos. Las disposiciones de la OMC en materia de restituciones a la exportación
impedirán a la UE vender sus excedentes en mercados terceros.
Por lo tanto, será necesario seguir realizando
ajustes en la actual política de apoyo a la agricultura. De todo esto se deduce
claramente que la PAC se esta orientando a medio plazo hacia una menor dependencia de los
precios y un mayor apoyo directo a las rentas, así como al fomento del desarrollo rural y
de la protección medioambiental
2.- La ampliación de la UE es una
oportunidad para todos tanto para los países candidatos como para España. Puede plantear
un problema de acaparar fondos del FEOGA-Garantia pero las perspectivas a corto no inducen
a pensar que se pudiera rebasar las perspectivas financieras.
3.- A mi juicio España debiera
que aprovechar las oportunidades que ofrece la ampliación sobre todo en productos
deficitarios en estos países.
4.- También nos debe hacer
reflexionar sobre la Política Agraria que queremos para nuestro país, caracterizado por
una específica estructura de organización territorial del Estado, y que debe seguir
adaptándose a una situación de mercados más abiertos y competitivos, con una
preocupación acrecentada respecto a los temas de seguridad y calidad de los alimentos, y
de bienestar animal y con una vinculación permanente respecto a la sostenibilidad y
conservación del medio ambiente y del paisaje.
Por ultimo quisiera hacer una aportación sobre la
agricultura del futuro en España en la que probablemente veremos nuevos cultivos, no
alimentarios, orientados a la producción de energía del tipo de biocombustibles que la
UE esta fomentando su cultivo a través de marcarse objetivos de producción de energía
generada por la agricultura. Es un tema que ahí esta y que veremos su desarrollo en los
próximos años.
Con estas palabras termino estas reflexiones sobre
la agricultura española y sobre la ampliación de la UE hacia los países del este de
Europa que debe ser mirada como una oportunidad a aprovechar por el complejo
agroalimentario español.
Reitero mi agradecimiento a FEDISPROVE y a su
presidente.

Madrid 1 de marzo 2.002
José-Cruz Pérez Lapazarán
Diputado por Navarra. Presidente de
la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca del Congreso de los Diputados
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