Los
objetivos y principios de la política de medio ambiente de la Unión Europea consisten,
en particular, en prevenir, reducir y, en la medida de lo posible, eliminar la
contaminación, particularmente en su origen, tomando como base el principio de
"quien contamina paga".
Expresamente,
el Tratado de Ámsterdam, establece que la actuación comunitaria no debe limitarse ya a
reaccionar ante los problemas de medio ambiente, sino que las exigencias de la protección
del mismo deben integrarse desde las fases preparatorias, en la definición y realización
de todas las políticas y medidas de la Comunidad, fomentando la participación activa de
los agentes socioeconómicos.
El V
programa comunitario de actuación en materia de medio ambiente, "Hacia un desarrollo
sostenible" subraya el papel y la responsabilidad de las empresas en el
fortalecimiento de la economía y la protección del medio ambiente en toda la Comunidad,
responsabilidad que exige que las empresas establezcan y pongan en práctica políticas,
objetivos y programas en materia de medio ambiente.
En
línea con la política Comunitaria en materia de residuos, adoptada por la Directiva
91/156/CEE relativa a los residuos, contempla la necesidad de adoptar medidas encaminadas
a limitar la producción de residuos, en particular promoviendo las tecnologías limpias,
así como la deseable reutilización de los residuos como materias primas, al tiempo que
establece una norma común para todos los residuos, si bien es cierto que para los
residuos peligrosos, exige un mayor control y vigilancia.
La ley
10/1998, de 21 de abril, de Residuos, adecua dicha concepción al Derecho interno, y
pretende contribuir también a la protección del medio ambiente coordinando la política
de residuos con las políticas económicas, industrial y territorial, al objeto de
incentivar su reducción en origen. En relación con los residuos peligrosos, la Ley
establece la obligación de los productores de los mismos a elaborar un Plan de
Prevención y Reducción de Residuos que incluyan las previsiones relativas a los
objetivos de reducción y valorización de residuos.
En el
caso concreto que nos ocupa, hablamos concretamente de envases y residuos de envases que
han contenido productos fitosanitarios, y, que están considerados por ello, como residuos
peligrosos, debemos tener en cuenta además la Directiva 94/62 CE, del Parlamento Europeo
y del Consejo, de 20 de diciembre (LCEur 1994, 4838), relativa a los envases y residuos de
envases y a su transposición al Estado Español en la Ley 11/1997, de 24 de abril sobre
Envases y Residuos de Envases y el RD 782/1998, por el que se aprueba el Reglamento para
el desarrollo y ejecución de la mencionada Ley.
En la
Ley 11/1997, se establecen dos sistemas para la recogida de los envases y residuos de
envases:
1º)
Sistema de deposito, devolución y retorno, sistema que los distribuidores de
fitosanitarios consideramos totalmente inviable.
2º)
Sistema Integrado de Gestión (en adelante SIG)
Esta
segunda opción es la más adecuada, y con la participación de todos los agentes
implicados, se puede conseguir una correcta y eficaz recogida y posterior gestión de los
envases, minimizando el impacto medioambiental que se pudiese derivar.
Para
ello es imprescindible, la colaboración de todos los agentes implicados, unos de forma
obligatoria según la Ley, y otros, de forma voluntaria, ya que los distribuidores
entendemos que no podemos dar la espalda a esta situación, que de una manera directa nos
afecta, en tanto en cuanto afecta al agricultor.
El SIG
debe proporcionar una infraestructura tal, que permita al agricultor, que como responsable
final esta obligado a entregar los envases y residuos de envases para su correcta
gestión, una fácil entrega de los mismos. Los gestores, que por supuesto estarán
autorizados en cada CCAA por la autoridad competente, deberán contar con los medios
adecuados y específicos para garantizar una correcta gestión de los envases de
fitosanitarios. La Administración, que debe considerarse implicada, y no solo en hacer
cumplir la ley, sino en facilitar y colaborar en lo necesario para que el SIG funcione
adecuadamente. Los fabricantes, como responsables de la puesta en el mercado de productos
para la protección vegetal que generan los envases vacíos, asumen su papel en el SIG en
el que ya llevan tiempo trabajando. Por último los distribuidores, que juegan un
importante papel y que adquieren el compromiso de participar en el SIG voluntariamente en
aras de cumplir con los objetivos recogidos en la ley, la de prevenir o reducir el impacto
de los envases y residuos de envases sobre el medio ambiente.
Datos
importantes del sector a tener en cuenta:
| TIPO DE ENVASE |
Nº
DE ENVASES/AÑO |
PESO
(KG.) |
| PLÁSTICO |
19.078.788 |
2.681.326 |
| METAL |
2.714.701 |
542.098 |
| TOTAL
SUSCEPTIBLES DESCONTAMINAR |
21.793.489 |
3.223.418 |
| PAPEL, CARTÓN, OTROS |
21.100.621 |
3.074.678 |
| TOTAL NO DESCONT. |
21.100.621 |
3.074.678 |
| TOTAL GENERADOS |
42.892.110 |
6.298.096 |
El 52.2%
de los envases generados son susceptibles de descontaminar y por tanto de una posible
valorización del residuo o de una eliminación por el canal de basuras urbanas, o bien
por los residuos industriales.
La
superficie total cultivada en España es de 18.338.400Ha., de las que 14.941.200Ha. son
tierras de secano y 3.397.200Ha. de regadío; el número de agricultores censados (con
más de una Ha. cultivada) es 1.300.000.
El papel
de cada uno de los agentes, es imprescindible para el buen funcionamiento del SIG, sin la
colaboración de todos ellos sería tarea ardua y difícil conseguir la correcta gestión
de la totalidad de los envases vacíos producidos en España, así dicho puede parecer que
poner en marcha el SIG sea algo relativamente fácil, pero nada más lejos de la realidad,
veamos a continuación un esquema de cómo podría funcionar el SIG y el papel que juega
cada uno de los agentes implicados.
Esquema
de recogida:
|
FABRICANTE |
|
|

|
|
|
DISTRIBUIDOR |
|
|
 |
|
|
AGRICULTOR |
|
LÍNEA NO SUSCEPTIBLE DE TRIPLE ENJUAGADO |
LÍNEA SUSCEPTIBLE DE TRIPLE ENJUAGADO |
|
 |
|
|
PUNTO DE ALMACENAMIENTO TEMPORAL |
|
|
REDUCCIÓN DE VOLUMEN |
|
|
TRANSPORTE |
|
|
 |
|
|
TRATAMIENTO ADECUADO DEL RESIDUO |
|
|
VALORIZACIÓN ADECUADA DEL PRODUCTO RESULTANTE |
|
|
 |
|
|
ELIMINACIÓN DE LOS RESIDUOS NO VALORIZABLES |
|
El
fabricante, tratará por todos los medios de poner en el mercado envases biodegradables,
con la consiguiente reducción del número de envases a gestionar, pero esta es una
solución a largo plazo, por lo que de momento, deberá poner en el mercado el mayor
número de envases susceptible de una adecuada limpieza, y por consiguiente susceptible de
una posible valorización del residuo.
El
siguiente eslabón en la cadena nos sitúa con los productos fitosanitarios en nuestros
almacenes, y aquí es donde empieza el importante papel del distribuidor en el SIG:
En
primer lugar, hay que empezar con la realización y divulgación de una campaña
informativa-concienciativa de la importancia que tiene la recogida de los envases vacíos.
Esta campaña está dirigida al agricultor, y tiene como finalidad conseguir la
adquisición de un compromiso por parte del poseedor final que le lleve a tener necesidad
de entregar estos envases, por un lado quedará definida su imagen profesional, y por otro
le llevará a una optimización de los costos de producción. Es el distribuidor, por su
cercanía al agricultor, quien mejor puede difundir esta campaña, por medio de
trípticos, circulares, póster, charlas, etc., quien mejor puede informarle de cómo
separa los envases enjuagables de los no enjuagables, qué hacer para limpiar
correctamente un envase, cómo almacenarlo en la finca (un máximo de seis meses) y donde
depositarlo posteriormente.
Esta
campaña informativa es costosa en tiempo y no cuantificable en dinero, pero aquí es
donde los distribuidores asumimos nuestro compromiso.
Cuando
el agricultor, último tenedor del envase, realiza los tratamientos y el envase está
vació, deberá enjuagar el envase, según recomienda AEPLA, de la siguiente manera:
Vaciar
bien el contenido del envase en el tanque de aplicación.
Llenar
el envase con agua hasta la cuarta parte de su capacidad
Tapar
y agitar vigorosamente durante 10 segundos.
Echar
el agua en el tanque de aplicación y repetir la operación dos veces más.
Perforar
el fondo del envase sin dañar la etiqueta.
Alternativamente,
la limpieza a presión de los envases, también es posible mediante dispositivos de
enjuague, instalados sobre los pulverizadores y fabricados por las mismas industrias de
maquinaria de tratamientos fitosanitarios, tal vez sería conveniente que para la
homologación de la maquinaria de tratamientos fuese indispensable disponer del mencionado
dispositivo.
Un
estudio reciente del Centro de Mecanización Agraria de Lleida (Departamento de
Agricultura, Ganadería y Pesca) sobre el manejo de envases vacíos de fitosanitarios,
demuestra que tanto el triple enjuagado como la limpieza mecánica supone la disminución
del residuo por debajo del 0.01% de materia contenida inicialmente en el envase. En el
estudio realizado por el Centro de Mecanización Agraria se aplico un límite de
detección de 0.01ppm de materia activa para diferentes métodos de limpieza (manual y
mecánico) y diferentes materia activas y tipos de envases, los resultados fueron por
debajo de 0.01% de materia activa y en un alto porcentaje solo se encontraron trazas.
Si estos
son los resultados habría que estudiar la posibilidad de eliminar los envases a través
del circuito de recogida de residuos urbanos.
Una vez
los envases estén limpios y perforados, se almacenarán en la explotación agraria en
unos sacos identificados a tal fin, en cuanto a los envases no susceptibles de la
mencionada limpieza, se guardaran igualmente en otros sacos distintos a los anteriores y
así mismo identificados. El tiempo máximo de almacenamiento en explotación, y,
dependiendo de la época de tratamientos, será de seis meses.
Transcurrido
ese plazo, el agricultor deberá disponer o bien de un servicio de recogida a domicilio
por parte del gestor autorizado (dependiendo de la cantidad de envases de los que
disponga), o bien, de un lugar de almacenamiento temporal para su posterior recogida por
el gestor autorizado, es en este segundo caso, donde debería colaborar la Administración
local, habilitando a través de los Ayuntamientos un lugar para "almacenamiento
temporal", podría ser en los eco-parques o en vertederos controlados, y, en última
instancia, en un almacén habilitado a tal efecto. Aunque estén en el mismo almacén
estarán claramente diferenciadas las dos líneas de envases para su posterior transporte
y gestión.
Una vez
los envases estén e punto para su recogida, será el gestor el encargado de su
transporte, para ello deberá contar con una molturadora incorporada en su vehículo , o
independiente, para realizar "in situ" una molturación de los envases para
conseguir una reducción de volumen, lo que llevará a una optimización de los costos de
transporte (ya que estos estarán en función del peso transportado).
Los
envases que no han sido enjuagados se depositarán en un lugar adecuado para su
destrucción mediante una incineración controlada, o mediante cualquier otro método que
se crea conveniente.
Los
envases que han sido enjuagados por el agricultor, pasarán a una planta de lavado,
controlado si fuese necesario por la autoridad competente, para garantizar la eliminación
total de cualquier residuo de la materia activa que han contenido, una vez en este punto
se plantearan dos alternativas, por un lado su eliminación a través del canal de las
basuras urbanas, o un posible uso y por consiguiente una valorización del residuo de
envase.
Se
plantearía ahora otra cuestión, que es la eliminación del agua utilizada en la planta
de lavado, un reciente estudio llevado a cabo en Almería por el Centro de Investigaciones
Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) y la Plataforma Solar de Almería
(PSA), nos daría la solución, se trata de una aplicación muy prometedora del proceso de
"Foto catálisis Solar" . este proceso permite la degradación de contaminantes
problemáticos no biodegradables mediante el simple uso de la luz solar, en conjunción
con determinados productos químicos (totalmente inocuos y que, además, son retirados al
final del proceso). Para llevar a cabo dicho estudio se seleccionaron diez productos
fitosanitarios y se llevaron a cabo ensayos de degradación de cada uno de ellos
individualmente, demostrándose la obtención de una mineralización completa en todos los
casos. Tras la realización de este estudio, el proyecto final va a ser llevado a cabo por
una empresa con la colaboración del CIEMAT, a través de la PSA. Este proyecto, además,
ha recibido recientemente un apoyo muy importante al ser evaluado favorablemente por el
programa europeo LIFE.
En
España, cada CCAA tiene transferidas las competencias en materia de medio ambiente, es
por tanto, que los criterios pueden diferir de una CCAA a otra. Es imposible hablar de
cada caso en particular pero veamos algunos ejemplos significativos de la recogida y
gestión de los envases de fitosanitarios en algunas CCAA:
COMUNIDAD
AUTONOMA DE VALENCIA:
Se
establecen como puntos de recogida las cooperativas agrarias y en algunos casos los
propios Ayuntamientos, colocándose unos contenedores estanco donde los agricultores
depositan los envases. Los gestores de residuos autorizados por la CCAA, retiran los
envases, y los llevan a depósitos de seguridad autorizados.
La
Consejería de Medio Ambiente, según Orden de 12 de abril de 2001, concede una
subvención a los gestores de residuos para la recogida y gestión de los envases vacíos
que han contenido fitosanitarios. Los gestores acreditaran la cantidad de envases
gestionados mediante el "documento de control y seguimiento de residuos
peligrosos", cuando retiran los envases de los contenedores el responsable de la
cooperativa o Ayuntamiento firman el mencionado documento acreditativo de la retirada.
Este año el importe total de subvención concedida ha sido de 15 millones de pesetas y la
cuantía máxima a percibir es de 500Pts/Kg de envase gestionado, de esta forma se
pretende evitar que el costo de la correcta gestión medioambiental recaiga sobre el
poseedor final.
En la
Comunidad Valenciana se generan 7.650.815 envases que suponen 1.150 toneladas
aproximadamente, según diferentes estudios el costo de gestión por unidad de envase
oscila entre las 15 y 25 pesetas, lo que significa que se necesitarían unos 150 millones
de pesetas para gestionar todos lo envases generados. No obstante hay que valorar
positivamente el gesto de la Administración en este sentido.
COMUNIDAD
AUTONOMA DE LA RIOJA:
Con el
fin de sensibilizar a los sectores implicados sobre la necesidad de recoger y eliminar
adecuadamente los envases derivados de la aplicación de productos fitosanitarios y de
evitar la contaminación del medio ambiente y las afecciones a la salud, AEPLA y la
Dirección General de Calidad Ambiental comienzan en 1999 una prueba piloto para la
recogida de envases de productos fitosanitarios. El sistema se basa en la metodología
llevada a cabo en Bélgica, una recogida itinerante efectuada dos veces al año.
La
prueba piloto se inició con una campaña publicitaria de información al agricultor
mediante el reparto de trípticos en los que se fomentaba la forma correcta de aplicar los
productos fitosanitarios, el triple enjuague de los envases, y el método adecuado de
gestión de estos residuos.
Posteriormente
se iniciaron las campañas de recogida itinerante a través de un gestor autorizado
durante varios días de los meses de junio y noviembre. Las localidades fueron elegidas en
función de su actividad agrícola a través de la información facilitada por los
distribuidores.
Los
envases previamente enjuagados por los agricultores se retiraron en bolsas identificadas
con una banda verde, que se pretendían llevar a un vertedero de inertes, mientras que el
resto de los envases se introdujeron en bolsas con una banda roja que fueron gestionadas
en depósitos de seguridad. Sin embrago, el enjuagado no había sido realizado
correctamente, por lo que el contenido de las bolsas verdes no fue admitido en el
vertedero de inertes y fue también retirado a depósito de seguridad.
Además
de este problema técnico, los agricultores plantearon los siguientes: tiempo de
almacenamiento del residuo demasiado largo en sus instalaciones, gran distancia en algunos
casos al punto de recogida, recogida puntual en fechas concretas.
En el
año 2000 la Dirección General de Calidad Ambiental se hace cargo directamente de la
recogida y gestión de los envases vacíos a través de un gestor autorizado elegido
mediante concurso. Se continua fomentando el triple enjuagado, pero la separación en las
bolsas se realiza en función de los materiales de los que están hechos éstos. Así, en
las bolsas rojas se introducen los residuos de papel y cartón, mientras que en las
verdes, se recogen los de plástico y metal. Los primeros se gestionan en depósitos de
seguridad, mientras que los segundos se retiran a una planta de reciclaje.
Con el
objetivo de solucionar las deficiencias de las campañas de 1999, se decide apoyar el
sistema de recogida itinerante con puntos fijos que admitan residuos de forma continua,
para ello se solicita la colaboración de cooperativas y establecimientos de venta de
productos fitosanitarios, que deberán acompañar a su solicitud una determinada
documentación, los locales destinados al almacenamiento de los envases vacíos deberán
así mismo reunir unos requisitos.
Al
tratarse de residuos de carácter peligroso, se debe llevar a cabo un control documental
por parte del responsable del punto de recogida, tanto si es fijo como itinerante.
En el
año 2001 se continúa con el procedimiento llevado a cabo en el año anterior.
A lo
largo de las cinco campañas realizadas hasta la actualidad se aprecia un aumento
escalonado de la cantidad de residuos recogida, pero esta cifra aún esta lejos de
alcanzar el número total de envases puestos cada año en el mercado de La Rioja. Esto se
debe sobre todo a una falta de sensibilización sobre el grave problema que supone la mala
gestión de estos residuos para el medio ambiente y la salud humana, por lo que se
realizará en breve una campaña informativa dirigida a los agricultores.
En
cuanto a las perspectivas a medio y largo plazo, se tiende a una sustitución del actual
sistema de recogida, financiado en su totalidad por la Dirección General de Calidad
Ambiental, por un Sistema Integrado de Gestión.
En
cuanto a lo que está ocurriendo en otros países europeos, sirvan como ejemplo los
siguientes SIG:
FRANCIA:
la puesta en marcha del sistema de recogida aún está siendo discutida por los diferentes
operadores, pero parece que ya es inminente, el problema radica en el elevado precio de la
destrucción de los envases que supera 1FF/l. (25,36Pts), la industria reclama el reparto
de los impuestos del sistema de recogida debido a que ha abandonado la opción de
transmitir los gastos en el precio de venta al agricultor.
BÉLGICA:
más de un 80% de los envases son reciclados con el sistema phytofar. Los gastos de la
recogida y destrucción se elevan a 2.5 - 3 BEF/l. (10,31 - 12,27 pts/l.) y están pagados
por el propietario de la sustancia activa que transmite este costo en el precio de venta
al agricultor.
ALEMANIA:
el sistema PAMIRA funciona desde hace 5 años y el 50% de los envases son reciclados. Hay
una gran diferencia entre las grandes empresas agrícolas que reciclan un 80% y las
pequeñas que tienen otras posibilidades de reciclaje con el sistema de reciclaje
municipal. La industria transmite los gastos en el precio de venta al agricultor.
Fuentes:
BOE,
DOGV, AEPLA, MAPA, COCERAL, Centro de Mecanización Agraria de Lleida, Plataforma Solar de
Almería
Agradecimientos:
por la
atención, información y ayuda que me han prestado a.
D.
Jesús Ruiz Tutor (Director General de Calidad Ambiental de la CCAA de La Rioja).
D.
Alejandro Rives (Dirección Gral. de Educación y Calidad Ambiental de la CCAA de
Valencia, Sección de Residuos).
D.
Sixto Malato (Plataforma Solar de Almería).
D. J.
Ignacio Cadahía (AEPLA).
D.
Luis Bañares, Dª Carmen Costa, D. Emilio Lorente, D. Batiste Bosch (FEDISPROVE).
Rosa María Robles Hernández
FEDISPROVE
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